sábado, 31 de octubre de 2009

Una hoja en blanco...



Una hoja en blanco es un reto.

Tener que llenar un folio con frases coherentes que encima transmitan lo que sientes, que cuenten una historia, que hagan llorar, sentir, reir, pensar al lector.

Pero para mi lo mas dificil es empezar, como ordenar todo lo que me viene a la cabeza¿? como comenzar de una forma sugerente que capte la atencion, que te haga seguir mas alla de las tres primeras lineas porque te interesa lo que cuenta, como conseguir contar algo con sentido, como poner en palabras lo que sientes.

Es un reto, y para mi conseguir llenar una hoja en blanco y encima que a la gente le guste lo que pone me llena de una satisfaccion...me siento realizada, y es que es muy dificil para mi (de hecho cada vez mas) llenar una hoja en blanco. Pero el esfuerzo merece la pena.
Y sin encima a alguien le hace pensar pues vamos ya...es lo mejor, es una sensacion que no se puede explicar con palabras, es como si hubieras conectado con esa persona, que entiende lo que querias transmitir, que lo interioriza, es una sensacion que deberias probar. Yo no se describirla.

Una hoja en blanco es un desafio que se debe superar, porque vale la pena.

viernes, 30 de octubre de 2009

Kaze y Amateratsu

La historia del dios del viento y la diosa del amanecer

Esta es una historia que los grandes sabios del antiguo oriente se sentaban a contar a sus jóvenes discípulos las noches frías de inviernos junto a la luz de una buena lumbre.

Es una historia de tiempos tan antiguos que ni si quiera había aparecido por aquel entonces ni el primer hombre ni la primera mujer, pasarían muchas lunas hasta que tal acontecimiento ocurriera. Por aquel entonces, eran los dioses los que habitaban la Tierra haciendo de las suyas.

Eran mas humanos de lo que les gustaría, y no siempre vivían en paz y armonía, de hecho siempre había envidias, disputas, desengaños, infidelidades…Pero todo ello en un ambiente idílico, en el que el sol brillaba todos los días, las flores decoraban los paisajes, los bosques eran frondosos y el agua clara.

Entre tanto dios enfadado y tanta diosa pasional había una pequeña diosa alejada de todo, Amateratsu, la diosa del amanecer. Era la encargada de que el sol saliera todos los días para iluminar la Tierra. Después de realizar su trabajo, disfrutaba de unas pocas horas de libertada antes de confinarse a su encierro en la esfera dorada hasta un nuevo día. Esas horas las aprovechaba vagando por bosques y ríos, por cumbres nevadas y campos verdes, disfrutando de la compañía de los pájaros y del susurro del viento.

Si, el viento le acompañaba siempre en sus paseos. Al principio lo acepto como algo natural, pero pronto descubrió que le hablaba y ella podía responderle. Y en sus pocos momentos, mantenía conversaciones con su amigo el viento, le descubría algo nuevo. Pero no siempre le acompañaba en sus paseos. Era un espíritu caprichoso y libre, y nunca se podía predecir donde se encontraba o si le vería a la mañana siguiente. Pero aun así, siempre lograba hacer que acabara pensando en el. Y cuando se retiraba a su prisión de fuego, meditaba sobre su extraña relación, sobre su compañero invisible, sobre sus sentimientos hacia el…Y notaba una extraña sensación, una sonrisa involuntaria, posterior enrojecimiento y vuelta a pensar sobre lo que le podía estar sucediendo.

Y es que esta pobre chiquilla nada había oído sobre el amor, el cariño, la pasión o tan siquiera la amistad. No comprendía las redencillas de los dioses, ni sus celos, ni sus pasiones ni odios. Y es que con tan poca vida fuera de su cárcel era normal que su ingenuidad se conservara casi intacta.

Pero, ¡oh diosa fortuna! Que un día el verdadero dios Kaze se presento a conocer en persona a la dulce Amateratsu de la que le hablaba su fiel compañero. Y que sorpresa se llevo cuando apareció como transportado tal caballero. Y es que ella que jamás había visto hombre alguno se quedo embriagada de tal sensación de poderío y de libertad. Y ella que apenas comprendía lo que estaba pasando, de pronto supo con esas certezas que se dan una vez en la vida, que seria suyo. No sabia ni como ni cuando, pero eso que importaba, seria suyo y de nadie mas.

Pero ay pobrecilla, no podía haber elegido hombre mas difícil. No se podía atar, ni dominar, ni manejar, no conocía el amor, ni el odio, no paraba de viajar, de conocer, jamás estaba en un sitio mas de dos días, por eso era el dios del viento. Pero que sabia ella pobre ignorante, solo que de repente su vida había adquirido un nuevo valor, una nueva meta por la que luchar, un nuevo sentido, y eso era suficiente. Y pidió consejo a su hermana mayor, la diosa del anochecer, reina de las horas más caóticas del día.

Y ella le enseño el arte de la seducción, del juego del amor y poco a poco la inocencia de Amateratsu se transformo en una astucia peligrosa e inteligente. Y sin que el pobre Kaze se diera cuenta comenzó a caer en la fina pero fuerte tela de araña que nuestra diosa comenzaba a tejer. Nunca abandono su espíritu curioso, y en sus paseos con Kaze siempre se mostraba igual de ingenua y alegre que siempre, cosa que cautivaba al joven dios, encantado de tener a alguien a quien enseñar sus conocimientos y sus travesuras.

Pero los días en los que el dios no aparecía, ella aprendió a coquetear con otros dioses de la naturaleza, así como de hacerle llegar esas noticias a Kaze a través de su compañero el viento que siempre se encontraba junto a ella. Y el pobre Kaze abandono su vitalidad y su optimismo, pues se había prendado profundamente de la diosa. Aparecieron los celos, y el dejo de viaja de aquí ara allá, centrándose solo en pasar el máximo tiempo con ella. Incluso cuando Amateratsu se retiraba a su encierro diario, Kaze no vivía tranquilo. Quería saber que pensaba, que anhelaba, si le deseaba tanto como el a ella, quería que fuera enteramente suya, y el no conocer las profundidades de su corazón le carcomía por dentro. Un día, decidió que no podía aguantar mas, y en uno de sus paseos tomo a Amateratsu y la hizo suya.

Fue salvaje, casi hasta violento y la pobre niña asustada, temblando que estaba, corrió hasta su guarida dorada. Kaze asqueado consigo mismo intentó alcanzarla, pero llego un momento en el que los rayos le quemaban demasiado y volvió con su compañero el viento.

Llego una época en la que Amateratsu no salía de su encierro por lo que el sol no alumbraba la tierra, vientos huracanados destrozaban las plantas ya muertas, dos corazones rotos lloraban en silencio. Los dioses preocupados por la situación decidieron arreglar el asunto. La madre de Amateratsu, la diosa sol, mantuvo una larga charla con su hija pequeña, de la cual solo se puede decir que pese a que la niña seguía destrozada por dentro, volvió a realizar su trabajo, aunque ahora nunca se alejaba de su guarida querida.

Y Kaze calmó su ira y frustración, pero ya sus vientos no mecían suavemente las hojas, no transmitían la paz y la libertad de antes. Triste y cansado vagaba como una sombra por su antes amada Tierra. Como le gustaría volver atrás en el tiempo, evitar lo que después causaría tanto daño. Pero eso, ni para los dioses esta permitido.

Pero dicen que el mismo tiempo es la mejor medicina, además hace mucho que la época de los dioses acabó. Pero hay cosas que por mucho que el tiempo pase no se olvidan, y deberíamos aprender de los errores pasados, pues el juego del amor es muy peligrosos y abocados estamos todos a jugar una partida.

¿Cómo acabó la historia? Los dos enamorados jamás se volvieron a ver, y fue una herida que nunca cicatrizó, pero cuando fueron obligados a salir de la Tierra para dar paso a otras criaturas, los dos volvieron la vista atrás al lugar donde primera vez se conocieron, y con una sonrisa nostálgica abandonaron lo que fue hasta entonces su vida.

Frases de Groucho Marx

- ¿A quien va usted a creer?, ¿A mí, o a sus propios ojos?

- Una cita a ciegas puede convertirse en un cerdo con sombrero y un bolso de mujer.

- Jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio.

- Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.

- Él puede parecer un idiota y actuar como un idiota. Pero no se deje engañar. Es realmente un idiota.

- La inteligencia militar es una contradicción en los términos.

- He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.

- Nunca olvido una cara. Pero en su caso, estaré encantado de hacer una excepción.

- La televisión ha hecho maravillas por mi cultura. En cuanto alguien enciende la televisión, voy a la biblioteca y me leo un buen libro.

- Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente.

- Bebo para hacer interesantes a las demás personas.

- Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien.

- No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual.

- ¿Quiere usted casarse conmigo? ¿Es usted rica? Conteste primero a la segunda pregunta.

- Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo lo fuera.

- Oh! Nunca podré olvidar el día que me casé con aquella mujer... Me tiraron píldoras vitamínicas en vez de arroz.

- ¿Por qué y cómo ha llegado usted a tener veinte hijos en su matrimonio? - Amo a mi marido. - A mí también me gusta mucho mi puro, pero de vez en cuando me lo saco de la boca.

- Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!

- Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo.

- Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…

- ¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Que ha hecho la posteridad por mi?

- La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.

- Una mañana me desperté y maté a un elefante en pijama. Me pregunto como pudo ponerse mi pijama.

- He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido esta.

- Debo confesar que nací a una edad muy temprana.

- O usted se ha muerto o mi reloj se ha parado.

- Recordad que estamos luchando por el honor de esa mujer, lo que probablemente es más de lo que ella hizo jamás.

- Partiendo de la nada alcance las más altas cimas de la miseria.

- Citadme diciendo que me han citado mal.

- El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.

- La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnostico falso y aplicar después los remedios equivocados.

- Solo hay una forma de saber si un hombre es honesto: preguntárselo. Y si responde "sí", sabes que es un corrupto.

- ¿Que por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú.

- ¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación mas grande.

- La política no hace extraños compañeros de cama. El matrimonio sí.

- El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla, está hecho.

- Soy tan viejo que recuerdo a Doris Day antes de que fuera virgen.

- Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente esta demasiado oscuro para leer.

- No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo.

- Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de ella, está su esposa.

- El matrimonio es la principal causa de divorcio.

- Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.

- ¿Pagar la cuenta?... ¡Qué costumbre tan absurda!

- Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína.

- Me casé por el juzgado. Debería haber pedido un jurado.

- Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor.

- Hasta luego cariño... ¡Caramba!, la cuenta de la cena es carísima... ¡Es un escándalo!... ¡Yo que tú no la pagaría!

- Señorita... envíe un ramo de rosas rojas y escriba "Te quiero" al dorso de la cuenta.

- El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida... y luego ya no hay quien se lo quite de encima.

- Está loca por mí. ¡Qué mujer no lo está! Yo sé que va usted a preguntarme cuál es mi secreto... ¡Voto al diablo que sois osado! El secreto es no darles a entender que se las quiere. No ir nunca tras ellas. Que ellas vayan detrás de ti. Hay que avivar el cariño del amor con el abanico de la indiferencia... (Los Hermanos Marx en el Oeste)

- M. Dumont: Dime Wolfie, cariño, ¿tendremos una casa maravillosa? Groucho: Por supuesto, ¿no estarás pensando en mudarte, verdad? M. Dumont: No, pero temo que cuando llevemos un tiempo casados, una hermosa joven aparezca en tu vida y te olvides de mí. Groucho: No seas tonta, te escribiré dos veces por semana.

- ¿Me lavaría un par de calcetines? (...) Es mi forma de decirle que la amo, nada más.

- Cásate conmigo y nunca más miraré a otro caballo.

- No permitiré injusticias ni juego sucio, pero, si se pilla a alguien practicando la corrupción sin que yo reciba una comisión, lo pondremos contra la pared... ¡Y daremos la orden de disparar!

- ¡Cavar trincheras! ¡Con nuestros hombres cayendo como moscas! No tenemos tiempo para cavar trincheras. Las tendremos que comprar prefabricadas.

- "Chico: Un coche y un chófer cuestan demasiado. He vendido mi coche. Groucho: ¡Qué tontería! En su lugar, yo hubiera vendido el chófer y me hubiera quedado con el coche. Chico: No puede ser. Necesito el chófer para que me lleve al trabajo por la mañana. Groucho: Pero, ¿cómo va a llevarle si no tiene coche?. Chico: No necesita llevarme. No tengo trabajo."

- Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?

- Perdonen que no me levante. (Epitafio de Groucho)

- Que de le den el 10% de mis cenizas a mi promotor artístico.

- Si quisiera un centavo rompería la hucha de mi hijo -si tuviera un hijo-.

- Supongo que había que inventar las camas de agua. Ofrecen la única posibilidad de beber algo a media noche sin pisar al gato.

- Durante mis años formativos en el colchón, me entregué a profundas cavilaciones sobre el problema del insomnio. Al comprender que pronto no quedarían ovejas que contar para todos, intento el experimento de contar porciones de oveja en lugar del animal entero.

- Es una tontería mirar debajo de la cama. Si tu mujer tiene una visita, lo más probable es que la esconda en el armario. Conozco a un hombre que se encontró con tanta gente en el armario que tuvo que divorciarse únicamente para conseguir donde colgar la ropa.

- Dices que conociste a John en un ascensor, y mi pregunta es: ¿subía o bajaba? Esto es muy importante porque, cuando bajamos en un ascensor, siempre tenemos una sensación de vacío en el estómago que a veces puede confundirse con amor. En cambio, si subía, se trata de un caso claro de flechazo a primera vista, y también demuestra que John es un joven en periodo de ascenso. (De una carta a su hija Miriam)

- Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.

- En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.

jueves, 29 de octubre de 2009

Marioneta de trapo

"Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre hielo,
y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat sería la serenata
que les ofrecería a la luna.

Regaría con lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalo...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida...


No dejaría pasar un solo día
sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos
y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están,
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte
no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir
en la cima de la montaña,
Sin saber que la verdadera felicidad está
en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido
aprieta con su pequeño puño,
por vez primera, el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre
sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo".

martes, 27 de octubre de 2009

¿Sabes?


Hoy he intentado darme cuenta de las pequeñas cosas del día a día y casi lo consigo. He disfrutado del precioso azul del cielo y de la agradable temperatura que invitaba a dar un paseo, he sentido la música que emanaba de los cascos del IPod y me han entrado ganas de cantar las canciones a voz en grito, he sonreído siempre que he podido y he intentado no pensar en nada negativo. Y casi lo he conseguido. Una vez en mi casa y pasando los apuntes he vuelto a pensar en ti, en nosotros, en lo que fuimos y ahora no somos por nuestros errores. En lo difíciles que son para nosotros las cosas al tener casi un país de por medio, en las oportunidades y los momentos que perdemos...Yo se que no puedo ceder, aunque me encantaría, encima que va llegando Noviembre, nuestro mes....Pero tú y yo sabemos que no es posible, no puedo hacerme más daño y tú no puedes arriesgarte sin perder muchas cosas. Pero aún sabiendo esto me es imposible no lamentarme de lo que he perdido por estúpida, por estúpidos los dos. ¿Pero qué solución me queda? Solo esperar que aparezca otro amor bajo la ventana, en una esquina, en el bus o en un bar, otro amor que comprenda mis heridas, que sepa esperar paciente y que me quiera como tú. Un loco, otro loco. Porque el que era mío no lo voy a tener ya. Ya no, y vete a saber cuando volverá y si estaré para cuando lo haga. Yo no puedo esperar....

lunes, 26 de octubre de 2009

¿A que saben las nubes?


¿A que huelen?

¿Son frías?

¿O muy calientes?

¿Son cómodas?

¿Son de algodón?


No, hija las nubes son agua, que no sabe, ni huele, ni tiene consistencia


Pues yo me voy a imaginar que las nubes son de gominola, y que me llevaran donde yo quiera tumbada en una mullida cama de algodón


No se que vamos a hacer con esta chica, tiene demasiada imaginación y la cabeza en las nubes....
"Y estoy bien aquí, en mi nube azul, todo es como lo había inventado, y la
realidad, trozos de cristal, que al final hay que pasar desclazo."

Todo deja huella....


sábado, 24 de octubre de 2009

Necesito un abrazo...


Necesito algo de cariño y amor, y unas horas de sueño.